Relato de un viaje por Perú (por Diego)

mi ruta por PeruCuando era pequeño flipaba viendo las fotos de las ruinas incas, aquellos lugares fascinantes como Machu Picchu me despertaban un gran interés. Con el tiempo terminé estudiando Historia del Arte, y seguía soñando con que algún día pudiese visitar esos lugares. Pero siempre me ha faltado valentía para embarcarme en viajes lejanos, muchas veces también por falta de tiempo o dinero.
Esta vez me lo tomé en serio, y un buen día compré por internet el vuelo con destino Lima. Los planes se me confundían unos con otros, pero gracias a la guía de Lonely Planet y a mi amiga Fiore que contacté por internet, conseguí tener bastante clara la ruta a seguir. He aquí la aventura en solitario:

21 de Septiembre de 2006

calles de LimaDespués de 12 horas en un avión, llegué a Lima. Aún de noche, tuve que esperar el equipaje y pasar un control de aduana. Finalmente salí, y me esperaba Fiore. Y menos mal, porque si llego a estar solo... Es un agobio, todos los taxistas quieren llevarte y no se despegan de ti durante unos metros. Tienes que hacer como que eres sordo para que al cabo de unos segundos te dejen en paz. No estoy acostumbrado a estos métodos para conseguir clientes. Si sales del aeropuerto, consigues taxis a mitad de precio, eso si, no siempre seguros. Por 16 soles me llevó a "La casa del mochilero", mi alojamiento en Lima, sencillo y compartiendo cuarto (como ronca el colega...)
En mi primer paseo en solitario estoy algo perdido. Esto para mi es un caos. No me gustan las grandes ciudades y esto tiene 8 millones de habitantes. Los taxis y los combis no hacen mas que pitarte para llevarte. Los combis son furgonetas tipo Vanette, petadas de gente, y con un tío que lleva medio cuerpo fuera diciendo donde va para que subas. La conducción es agresiva, ya me gustaría ver aquí a Fernando Alonso, a ver si se ponía chulito, jaja. Para cruzar una calle en hora punta... con 100 ojos o te la juegLima y el Pacificoas. Asi que yo bien concentrado.
He estado viendo el Océano Pacífico, un bonito nombre para un mar, pero que también ha tenido sus guerras. Es inmenso, y Lima esta sobre un acantilado de unos 30 ó 40 metros sobre él. El cielo es gris, esta muy cubierto, pero hace bueno, aunque la gente va abrigada como en invierno.
Aún me quedan muchas cosas por descubrir, ahora estoy descolocado y sin dormir. Por suerte estoy en la mejor zona de Lima, así que estoy tranquilo. Hay edificios grandes de viviendas, pero la mayoría de casas que vi desde aeropuerto a Miraflores eran de una o dos alturas. Hay mucha publicidad por las calles, comercios de todo tipo... son miles de cosas y sensaciones difíciles de expresar así en un momento, así que ya seguiré contando mis aventuras por estas tierras peruanas...

 

22 de Septiembre de 2006

Carol y Bea en plaza San MartinAyer fue el primer día, y aunque intenso, me lo tomé con calma. Me tenia que adaptar a la ciudad, a la gente... a todo. Pero he tenido mucha suerte con los contactos. Fiore y Carolina me han tratado muy bien, así que estoy encantado. Ayer comí por primera vez aquí, y puedo decir que esta todo riquísimo, y barato. Por 1,25€ me cansé de comer.
Después di una vuelta solo para hacer tiempo y bajar tripa... Me senté en la plaza Kenedy, que es muy transitada, donde hay limpiazapatos y cosas así. Allí conocí a un chaval de aquí que tenía familia en España, y estuvimos charlando. Al final me quería vender pulseras y yo creo que alguna cosa más...
Luego llegó Carolina, la periodista española que lleva 3 años aquí, y está encantada de la vida. Ya es una más entre los millones de habitantes. Es una chica muy agradable, tanto como mi amigo Alberto, que fue quien me permitió conocerla. Me habló sobre actualidad peruana y muchos otros temas. Dimos un buen paseo y tomamos un café. Luego me acompañó al hostal, pero hemos vuelto a quedar hoy, pues trabaja en el centro de Lima y lo conoce muy bien, y como tiene el día libre se ha ofrecido a guiarme... ¡qué "suertudo" soy!Palacio arzobispal de Lima

Más tarde me quedé hablando con mis compañeros de habitación, dos israelis. El que ronca es Matan, y lleva 8 meses viajando solo por Sudamérica. El otro es Shai, y lleva 6 meses solo. Lo mío al lado de esto es una mariconada, jaja.
Luego vino Fiore a buscarme y me enseñó San Isidro, el distrito más "pijo" de Lima, donde la gente tiene pasta. Hay un parque precioso lleno de olivos. Ya era de noche, pero el cielo aquí es como blanco, no se muy bien como describirlo. Parece que no es de noche del todo.
Por cierto, que para ir a San Isidro monté por primera vez en "combi". Tienes que ser rápido al subir y bajar, y dentro con cuidado, porque de un frenazo casi me dejo los dientes en el parabrisas, y eso que iba a la mitad de la furgoneta, jeje.
Y nada más, al fin me metí a descansar. Les dije a los israelíes que me iba a dormir y fueron muy respetuosos conmigo. No me han molestado nada, o es que estaba yo tan roto que ni me he enterado. El caso es que he dormido como un marqués, y ahora me iré a conocer el centro de Lima, y a dar caña a la cámara de fotos. Ya me siento muy bien por las calles. Creo que me estoy acostumbrando al ritmo y todo eso.

 

convento de San Francisco22 de Septiembre de 2006 (continuación)

Hoy he visitado el centro de la ciudad, la zona más antigua y el origen de lo que hoy es esta gran urbe. Fui con Carolina y Bea, dos periodistas españolas que viven aquí. El centro esta lejos de donde me alojo, pero en taxi no se tarda mucho por una vía expresa. Fuimos a la plaza de san Martín, y de allí a la plaza de Armas por el Jirón, que es peatonal y está repleto de tiendas y gente ofreciéndote publicidad, tatuajes, internet... de todo. Es un poco agobiante, y además apenas había extranjeros por allí.

Pero todo bien. La plaza de Armas es como una plaza mayor donde se encuentra la Catedral, el obispado (en la foto) y el Palacio del Gobierno. Todos estos edificios son preciosos. Más tarde visitamos el convento de San Francisco, que me gustó bastante, y cuyo mayor atractivo para los morbosos son unas catacumbas repletas de fémures, tibias y calaveras. Es un lugar que acojona un poco, pero hay que ver de todo en esta vida. El resto del convento es muy rico, con muchas obras de artistas importantes como Zurbarán o Alonso Cano. Además destacaban los artesonados de madera de estilo mudejar, con mucho trabajo.
A la hora de comer fuimos al barrio chino, y es alucinante. Había una calle llena de baldosas rojizas, y en cada una de ellas había labrado un acontecimiento de una familia: bodas, bautizos... cosas así, con nombres y fecha. Una pasada, y una calle grande, eh. Comimos en un chifa, que es un restaurante chino, solo que se fusionan platos chinos y peruanos, y el resultado es riquísimo. Todo estaba de lujo, y el sitio bastante bien, incluso me dijeron que había una actriz famosa, que era bastante guapa.via expresa con publicidad de flores
Después dimos una vuelta por una zona de mercados y tiendas, y llegamos al Palacio de Torre-Tagle
. Tenía muchísimas ganas de verlo. La pena es que no se puede entrar, ya que había 3 gorilas enormes en la puerta. Es el Ministerio de Asuntos Exteriores, así que eso, solo desde el exterior, jeje. Pero muy bonito, tiene unos balcones enormes de madera y trabajados con relieves, una pasada, de lo mejor que he visto en madera.
Y se nos acabo en tiempo, que yo estoy de vacaciones, pero las chicas tenían que trabajar, así que volvimos a Miraflores y nos despedimos, aunque quizás esta noche tomemos unas chelas (cervezas) juntos en el barrio de Barranco, al sur de la ciudad.
Me ha gustado mucho esta visita. Me deja todo alucinado, siempre voy mirando alrededor. En lo que llaman vía expresa el césped de lCerro San Cristobal, barrio humilde de Limaos lados esta decorado con flores, pero van formando letras que suelen ser mensajes para el ciudadano, o bien publicidad. "Timofónica", pero en vez de un luminoso, aquí lo hacen con flores, más ecológico y mucho mas bonito. Esto es una cosa muy curiosa.
Sigo sin ver esos peligros que advierten en guías y demás. Hay mucha policía, sobre todo en lugares frecuentados por turistas. Si que ves cosas chungas, como niños pidiendo o vendiendo caramelos con 6 años. Es jodido verlo, pero no puedes ayudar a mil, así que tienes que pasar un poco de largo. Es algo que molesta, ver estas cosas y al lado edificios enormes, de ricos, y ejecutivos con trajes elegantes. Son los contrastes de esta y otras muchas grandes ciudades en el mundo. En la fotografía de la derecha se pueden ver las miles de casas humildes que suben por el cerro de San Cristobal.

 

 

Puedes enviar tus fotos y relatos a planetaviajero@hotmail.com